Tanto llanto, para charco tan chiquito…

Es una pena que por la ignorancia de algunos sea generalizada la reforma adicionada al artículo 312bis, cuando lo único que hace esta reforma es hacer hincapié y evocar a los ciudadanos la responsabilidad que se asume en el uso de la libertad de expresión.
Y como un ejemplo de lo mal enfocado que se tiene este derecho, puede ser el calamitoso empleo que se le da a la credencial de elector, documento de identidad que nos refiere como ciudadanos y que suele mal interpretarse como “la fichita” que te hace mayor de edad, que te deja entrar al antro, ha y que te hace votar, y que sin embargo de olvidan de ese  pequeño detalle de ser ciudadanos, que es ser responsables de nuestros propios actos.
De igual manera es lamentable el hecho de que los medios de comunicación suelan padecer el complejo de “blanca nieves y los 7 enanos”. Si bien, podrá creer que se le priva de su libertad, aquel que por costumbre tiene, suponer y difundir, anunciar o producir algún chisme, rumor o cuento, el que sin lugar a dudas no tendrá ningún fundamento y que por consecuencia emitirá mera palabrería al aire.
La libertad de expresión no ofende, no hiere, no ultraja, sino aquel que lo concibe simplemente hace mal uso de su propia boca y de sus propios derechos. Aquel que se atreve, es porque no solo ignora sus propios derechos sino penosamente la desemejanza entre la libertad y el libertinaje.

2012

Rumbo al 2012, y en primera instancia encontramos en la televisión, radio, periódicos y revistas, las noticiosos resultados de encuestas preliminares que sin lugar a dudas no son un proceso de engaño y mucho menos un negocio; por el contrario son la mera estrategia “inteligente” para inflar la popularidad de los actores políticos.

Y es que es evidente que desde siempre ¿A dónde va Vicente? A donde la gente. Es claro que la función de los medios aquí es meramente la brindar y hacer popular a uno q otro aspirante al gran trono presidencial.

De lo que no me cabe duda es que para el 2012, hay que ser muy inteligentes al elegir al candidato, lejos de las encuestas, la elección de quien gobernara al país no se tiene que medir en base a la popularidad y las encuestas o de los escándalos que igual son mera estrategia para dar a conocer simplemente el nombre de aquel aspirante.

Ya basta de malas elecciones, en el 2012, hay que cavilar perfectamente para elegir correctamente a ese que llevara la batuta de nuestro país, al diablo con los “guapos”, que sean inteligentes con la capacidad, la preparación y la responsabilidad  que exige el país hoy en día, de lo contrario en 2012 no estará en nuestras manos y estará en el incierto destino, que más bien será muy similar a película de ciencia ficción “el México que conocemos pronto desaparecerá”.

Paz en las patitas, paz en las manitos y paz… ¿Paz?


La guerra contra el crimen organizado fue el tema de primordial importancia en el marco del quinto informe de gobierno del presidente Felipe Calderón, en el que defendió que la guerra contra el crimen organizado es  una  estrategia inequívoca y recalco que esta debe continuar.
            Por otro lado la pregunta es, ¿a más de 4 años de este sexenio,  donde está la respuesta, de un México  más seguro? La realidad, es que cada día está peor.
No dudo que México por un lado sea un país en total y completo desarrollo, de una u otra forma avanzamos, pero por otro lado, México se queda en pausa, en lo que a violencia respecta, el último incidente más lamentable y relevante, el atentado bárbaro en el Casino Royale de monterrey, donde fallecieron inocentemente 52 personas. Me atrevo a recalcar que este acontecimiento demuestra que desafortunadamente en materia de seguridad nos falta mucho.
La pregunta ya no es ¿porque?, cuando las respuestas son,  que por ignorar o no darle la suficiente importancia a “pequeños” actos delictivos, estos han causado repercusiones suficientemente grandes cobrando la vida de ciudadanos inocentes.
Es una realidad, “Ya no queremos queso, sino salir de la ratonera”. Es una pena pensar que a punta de balazos podremos erradicar la violencia en nuestro país; violencia que hemos permitido con el paso de la corrupción.
 No me queda más que decir que el estado debe tener una fuerte convicción de que el “hasta aquí”, esta simplemente en la cero corrupción, en la cero tolerancia, en la educación y la responsabilidad del presente. Sin duda la educación es la base fundamental para la formación de un país más seguro y libre de violencia.